Se despertó sobresaltada.
La habitación se encontraba sumergida en penumbras y una suave brisa entraba por el balcón, refrescando la habitación. A pesar de ello, la chica que yacía sentada en la cama estaba empapada en sudor. Miró a su alrededor. Aquel día no había nadie más en casa. Todo estaba en silencio. Decidió bajar para beber un poco de agua fría. Deslizándose lenta y sigilosamente por las escaleras, sintió cómo un escalofrío la hacía estremecerse levemente. Acto seguido tuvo un presentimiento: él estaba allí. Se detuvo a mitad de la escalera, sacudiendo la cabeza para apartar aquella idea de su mente y continuó bajando.
Sin mirar al salón, se dirigió precipitadamente a la cocina, sin detenerse a encender ninguna luz ni echar ningún vistazo al salón, y tomó la botella de agua del frigorífico. Bebió, sedienta, hasta quedar saciada. Al salir de la cocina, sí fue necesario para ella mirar hacia el salón, concretamente hacia la esquina del sofá donde sabía que él la estaba esperando.
Se miraron y algo pareció vibrar en el ambiente. Ella reprimió una exclamación de... ¿miedo? ¿asombro? No lo sabía. Pero, desde la esquina del sofá que estaba más cerca de la ventana, un chico de su misma edad (o quizá algo mayor) con el pelo castaño claro, algo largo y despeinado, y de expresión seria, le dirigía una mirada preocupada desde sus intensos ojos verdeazulados. Su silueta era apenas una sombra recortada contra los leves rayos de luz de la calle que entraban por la ventana.
- No deberías soñar esas cosas -comentó con una voz algo profunda y ronca, pero, aún así, juvenil.
- No lo he hecho queriendo -respondió ella sin moverse de su posición, junto a la puerta de la cocina-. Yo también lo he pasado mal -añadió, agachando la cabeza.
El chico calló,observándola. Llevaba un ligero y corto camisón del verano, que dejaba entrever su esbelta silueta bajo él. Su cabello, también castaño pero ondulado, caía sobre sus hombros en mechones alborotados. "Está muy guapa", pensó él, ruborizándose levemente. Agachó, algo avergonzado de repente, la cabeza y, con un gesto, le indicó a la chica que se sentara a su lado.
Ella vaciló unos instantes pero, finalmente, accedió. Con pasos lentos y algo inseguros, se acercó hasta donde estaba él. Desde allí podía verlo mejor. El flequillo había crecido en los últimos tiempos y ya casi le tapaba los ojos. Ella sonrió y, en un gesto de infinito cariño, acercó sus dedos hasta el rostro de él para retirarle aquellos mechones rebeldes. Sin embargo, al intentar tocarlo, sus dedos lo atravesaron. Sin más. Era como si hubiese intentado palpar algo de aire.
Desolada, se dejó caer en el sofá, junto a él, y se llevó las manos a la cara, intentando ocultar su decepción y su desconsuelo.
A su lado, él se mordió el labio inferior, visiblemente afectado, preocupado y, a la vez, muy angustiado. Contenían ambos las lágrimas mientras la frontera entre ambos se fortalecía, separándolos a pesar de estar tan cerca el uno del otro.
Habían olvidado, una vez más, la barrera que los separaba, como un muro insalvable.
Hola, Adela. Acabo de llegar aquí porque esta tarde nuestro común amigo David me ha hablado de este rincón que también guardabas en el bolsillo de Blogger. Me inscribo como seguidor y estaré aquí un rato, si no te importa. Esta historia pinta muy bien, al menos el primer capítulo. Me pondré al día en breve.
ResponderEliminarUn abrazo.
Jorge Andreu
¡Vaya,Jorge, es cierto!
ResponderEliminarOlvidé comentarte acerca de este blog. Es algo diferente al otro y en él estoy trabajando el desarrollo de algunas ideas que sobrevuelan mi mente. Espero que esto salga bien, porque realmente me está haciendo ilusión seguir con esta historia hacia adelante.
Entiendo que a veces se enrevesa un poco y puede hacer que se pierda el lector, pero tranquilidad, que todo tiene su sentido.
Un placer tenerte por aquí, Jorge. Te ruego que me cuentes todas tus impresiones sobre este rincón y la historia que en él se cuenta y que me aconsejes si es necesario.
Un abrazo.
Aleda.
Ade, por fin puedo sentarme tranquila a leer. Este 1º capítulo ya lo había leido.El tema es muy tuyo y me gusta, pero antes de publicar creo que deberías leer varias veces el texto¡Has repetido 4 veces la palabra "estaba" en el mismo párrafo!
ResponderEliminarBueno tu sabes que siempre ando "sacando punta" a todo.Sigo leyendo.
un besito
Lo corrijo right now!! ^^
ResponderEliminarThank you por sacar punta a esto.